Autoría verificada — Dr. Rey Armando Cárdenas Acuña
Cirujano Ortopedista · Escuela Médico Militar · 20+ años de experiencia clínica. Cédula Profesional 2930543 · Cédula de Especialidad en Ortopedia 6075243. Consultorio en Torre Cenit Medical Center, Piso PH, Altabrisa, Mérida, Yucatán.
El dolor de cadera que aparece al levantarte por las mañanas, que se siente en la ingle, el glúteo o incluso el muslo, y que mejora un poco con el movimiento pero regresa al final del día: ése es un patrón que en consultorio reconocemos con frecuencia. Si ya tienes un diagnóstico de artrosis de cadera —o lo sospechas— esta guía te ayudará a entender qué está pasando en tu articulación, por qué los síntomas se comportan como lo hacen y qué opciones de manejo existen antes de llegar, si acaso, a una cirugía mayor.
La coxartrosis no tiene un único camino de tratamiento. Existen opciones escalonadas que se ajustan a la etapa de la enfermedad, a tus condiciones generales de salud y a tus objetivos de vida. El punto de partida es siempre una valoración estructurada.
¿Qué es la artrosis de cadera y por qué el dolor a veces "no está donde debería"?
La artrosis de cadera, conocida técnicamente como coxartrosis, es la degeneración progresiva del cartílago que recubre la cabeza femoral y el acetábulo —las dos superficies que forman la articulación coxofemoral. Cuando ese cartílago se adelgaza, el hueso subyacente reacciona formando osteofitos (pequeñas proyecciones óseas), el espacio articular se estrecha y la cápsula articular se inflama de manera intermitente.
Lo que llama la atención a muchos pacientes es que el dolor no siempre se siente "en la cadera". La articulación coxofemoral comparte vías nerviosas con estructuras de la ingle, el glúteo y la cara anterior del muslo, por lo que el dolor puede irradiar hacia esas zonas y confundirse con una hernia, una lesión lumbar o un problema muscular. Este patrón de irradiación ha sido documentado en la literatura como uno de los elementos que hacen que la coxartrosis se diagnostique tardíamente o se confunda con otras condiciones musculoesqueléticas.
A diferencia de la artrosis de rodilla, la coxartrosis tiene un patrón más mecánico y postural: el dolor se agudiza al cargar peso, al subir escaleras, al ponerse los zapatos (por la rotación de cadera que requiere) y al inicio de la marcha después de un periodo de reposo.
Causas y factores de riesgo
La coxartrosis puede ser primaria (sin causa identificable, asociada al envejecimiento articular) o secundaria a condiciones previas que alteran la mecánica de la articulación. Entre los factores de riesgo más reconocidos se encuentran:
- Edad avanzada: la prevalencia aumenta de forma significativa a partir de los 50-55 años.
- Displasia residual de cadera: una cobertura acetabular insuficiente desde la infancia genera sobrecarga en el borde del acetábulo y acelera el desgaste.
- Impingement femoroacetabular (choque femoroacetabular): el contacto anormal entre la cabeza femoral y el acetábulo durante el movimiento produce microlesiones repetitivas en el cartílago y el labrum. La evidencia sugiere que este mecanismo contribuye al desarrollo de artrosis a mediano y largo plazo.
- Sobreuso o actividades de alto impacto: ciertas actividades laborales o deportivas que implican carga repetitiva sobre la articulación.
- Obesidad: el exceso de peso corporal incrementa la carga sobre la articulación coxofemoral en cada paso.
- Antecedente de traumatismo: fracturas o luxaciones previas pueden alterar la congruencia articular.
Síntomas característicos de la coxartrosis
El patrón sintomático de la artrosis cadera bilateral o unilateral tiene rasgos que la distinguen de otras causas de dolor pélvico o lumbar:
- Dolor mecánico: se desencadena o se agrava con la actividad y mejora con el reposo (al menos en etapas tempranas e intermedias).
- Rigidez matutina corta: típicamente dura menos de 30 minutos al levantarse, a diferencia de la rigidez de las artritis inflamatorias, que puede prolongarse más de una hora.
- Limitación de la rotación interna: es frecuentemente el primer movimiento que se restringe; el especialista lo evalúa con el paciente en decúbito supino.
- Marcha antiálgica: el paciente carga menos peso sobre el lado afectado de manera inconsciente, lo que puede generar compensaciones en la rodilla contralateral o en la columna lumbar.
- Crujidos o sensación de trabe: en etapas avanzadas pueden aparecer crepitaciones durante el movimiento.
Si el dolor de cadera se acompaña de síntomas neurológicos como hormigueo que baja por la pierna, conviene descartar una causa lumbar concurrente, ya que ambas condiciones pueden coexistir.
Diagnóstico: exploración clínica e imagen
El diagnóstico de la coxartrosis requiere una evaluación clínica integral que combine la historia del paciente, la exploración física y los estudios de imagen.
Exploración física
La maniobra de Patrick o FABER (Flexión, ABducción y Rotación Externa) reproduce el dolor articular en muchos casos de coxartrosis y ayuda a diferenciarlo del dolor sacroilíaco. La limitación dolorosa de la rotación interna en flexión de 90° es otro hallazgo orientador.
Radiografía
La radiografía anteroposterior (AP) de pelvis y la proyección axial (falso perfil) son los estudios de primera línea. Permiten evaluar:
- Disminución del espacio articular (signo cardinal de desgaste del cartílago).
- Osteofitos en cabeza femoral y acetábulo.
- Esclerosis subcondral y quistes.
- Eje y cobertura acetabular.
Clasificación por etapas
Las escalas de Tönnis y de Kellgren-Lawrence son las más empleadas para graduar la severidad radiológica. Grado 0 indica articulación normal; grados 3-4 corresponden a pérdida avanzada del espacio articular con deformidad. El correlato clínico-radiológico no siempre es lineal: algunos pacientes con imagen de grado 2 tienen dolor moderado-intenso, mientras que otros con grado 3 son funcionalmente más tolerantes.
Opciones de tratamiento escalonadas
El manejo de la coxartrosis es progresivo. Las opciones disponibles no son excluyentes; con frecuencia se combinan según la etapa y las características individuales del paciente. Los tratamientos actuales para la osteoartrosis están orientados al control sintomático y la preservación funcional.
1. Manejo conservador estructurado
El primer escalón incluye medidas que han demostrado beneficio en la mayoría de los pacientes con artrosis de cadera en etapas leve a moderada:
- Control del peso corporal: reducir la carga sobre la articulación es una de las intervenciones con mayor respaldo en la literatura.
- Ejercicio dirigido: los programas de fortalecimiento de glúteo medio, glúteo mayor y musculatura periarticular de cadera, diseñados por fisioterapia especializada, ayudan a mejorar la estabilidad y reducir el estrés sobre el cartílago. Los procedimientos mínimamente invasivos pueden mejorar el dolor y el estado funcional de los pacientes con osteoartrosis, pero el ejercicio sigue siendo la base del manejo.
- Uso de auxiliar de marcha: un bastón en la mano contralateral al lado afectado reduce la carga articular en la deambulación.
- Modificación de actividades: evitar actividades de alto impacto en fases de agudización.
- Analgésicos y antiinflamatorios: bajo indicación médica y ajustados a las comorbilidades del paciente (función renal, cardiovascular, digestiva).
2. Radiofrecuencia de nervios articulares de cadera
Para pacientes que no han alcanzado la respuesta funcional esperada con el manejo conservador, o que tienen comorbilidades que limitan una cirugía mayor, la radiofrecuencia de nervios articulares de cadera es una opción mínimamente invasiva que ha ganado soporte en la literatura reciente.
El procedimiento consiste en la aplicación de energía de radiofrecuencia sobre las ramas nerviosas que transmiten el dolor de la articulación coxofemoral (principalmente ramas del nervio obturador y femoral). El objetivo es interrumpir la señal dolorosa sin afectar la función motora.
¿Para quién puede ser relevante este enfoque?
La radiofrecuencia puede considerarse en pacientes cuyas comorbilidades contraindican la cirugía, que no desean someterse a ella, o en quienes el dolor persiste después de una cirugía previa. La literatura describe que, en una serie retrospectiva de 138 pacientes, el 69% reportó más del 50% de alivio del dolor a los 6 meses del procedimiento, aunque los resultados varían según las condiciones clínicas individuales y la selección adecuada del candidato.
En cuanto a la duración del efecto, estudios reportan reducción significativa del dolor a los 3, 6 y 12 meses del seguimiento, así como mejora en el estado funcional en los puntos de evaluación documentados, con variabilidad individual. Un metaanálisis reciente reportó una diferencia de medias en la escala VAS de -4.34 puntos para la radiofrecuencia de cadera, lo que refleja una reducción clínicamente relevante del dolor en los grupos estudiados.
Como en cualquier procedimiento, la selección del candidato, la técnica y el seguimiento posoperatorio son determinantes para los resultados.
3. Prótesis total de cadera
En etapas avanzadas de coxartrosis (Tönnis o Kellgren-Lawrence grado 3-4) con deterioro funcional importante y respuesta insuficiente a las opciones anteriores, la prótesis total de cadera es una opción que, en pacientes seleccionados con enfermedad avanzada, se asocia a mejoría de la función articular. La indicación se valora caso a caso, considerando la edad biológica, el nivel de actividad, las comorbilidades, la densidad ósea y las expectativas del paciente.
La decisión de avanzar hacia una artroplastia no debe basarse únicamente en el aspecto radiológico; el correlato clínico —el grado de limitación funcional y la calidad de vida— pesa de manera central en la evaluación. Los resultados varían según las condiciones clínicas individuales, y como en cualquier cirugía mayor, existen riesgos (infección, evento tromboembólico, luxación del implante, falla del componente, entre otros) que se analizan con detalle durante la valoración preoperatoria.
¿Cuándo consultar y qué esperar de la primera valoración?
No es necesario esperar a que el dolor sea incapacitante para buscar orientación especializada. Conviene agendar una valoración cuando:
- El dolor de cadera, ingle o muslo interfiere con actividades cotidianas (caminar más de 20 minutos, subir escaleras, conducir).
- La rigidez matutina o el dolor al inicio de la marcha son frecuentes.
- Has recibido un diagnóstico radiológico de coxartrosis y no tienes claridad sobre las opciones de manejo.
- El tratamiento conservador que has seguido no ha dado el resultado esperado y quieres explorar si existen alternativas.
En una primera consulta, el especialista realizará una exploración clínica estructurada, revisará tus estudios de imagen previos (o indicará los necesarios) y, con base en la evaluación integral, te explicará en qué etapa se encuentra tu coxartrosis y qué opciones aplican a tu caso particular.
[Agenda tu valoración para definir la etapa de tu coxartrosis y un plan de tratamiento personalizado.]Los resultados varían según evaluación individual; este texto no constituye diagnóstico ni indicación médica. (https://wa.me/529996359889). Contamos con consulta en Torre Cenit Medical Center, Altabrisa, Mérida — el primer paso es entender dónde estás para saber qué sigue.
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Centro Nacional de Excelencia Tecnológica en Salud (CENETEC). Guía de Práctica Clínica — Diagnóstico y tratamiento de la osteoartrosis de cadera en el adulto. México: Secretaría de Salud, 2015. Disponible en: https://www.cenetec-difusion.com/CMGPC/
Las referencias listadas respaldan las afirmaciones clínicas de este artículo y no constituyen una revisión bibliográfica exhaustiva. La valoración médica individualizada la realiza exclusivamente el especialista en consultorio.
Los datos numéricos citados corresponden a estudios clínicos con poblaciones específicas. Su respuesta individual puede variar. El especialista valora los predictores de éxito aplicables a su caso durante la consulta.
La información aquí presentada no sustituye una consulta médica. Los resultados de cualquier procedimiento pueden variar según las características individuales de cada paciente, la técnica utilizada y las condiciones clínicas específicas.
Dr. Rey Armando Cárdenas Acuña — Cirujano Ortopedista especializado en cadera, rodilla y hombro. Escuela Médico Militar. Más de 20 años de experiencia. Cédula Profesional 2930543, Cédula de Especialidad 6075243. Consultorio en Torre Cenit Medical Center, Piso PH, Consultorio 1114, Altabrisa, Mérida, Yucatán.
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