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Dolor de rodilla

Dolor en la rodilla: por qué duele solo de un lado y qué puede ser

Por qué duele una sola rodilla y no las dos: qué significa según dónde se siente, cómo se estudia y cuándo consultar. Guía del Dr. Armando Cárdenas, ortopedista en Mérida.

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Dr. Armando Cárdenas

19 de agosto de 2026 · 9 min de lectura

Dolor en la rodilla: por qué duele solo de un lado y qué puede ser
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Autoría verificada — Dr. Rey Armando Cárdenas Acuña

Cirujano Ortopedista · Escuela Médico Militar · 20+ años de experiencia clínica. Cédula Profesional 2930543 · Cédula de Especialidad en Ortopedia 6075243. Consultorio en Torre Cenit Medical Center, Piso PH, Altabrisa, Mérida, Yucatán.

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Si te duele una sola rodilla —la derecha, la izquierda, pero no las dos al mismo tiempo— eso ya dice algo: la causa suele ser local, no sistémica. El lado que duele, dónde exactamente lo sientes y qué movimiento lo dispara orientan hacia estructuras muy distintas dentro de la articulación. En la mayoría de los casos el planteamiento inicial es conservador, y de ahí en adelante depende de lo que se encuentre en la valoración.

Por qué puede doler una sola rodilla (y no las dos)

El dolor de una rodilla que aparece solo de un lado suele tener que ver con algo que pasó —un giro, un golpe, un esfuerzo— o con un desgaste que fue avanzando poco a poco en esa articulación en particular, no de forma pareja en ambas. Las enfermedades que afectan las dos rodillas al mismo tiempo (como la artritis reumatoide o las inflamatorias) son menos frecuentes. Cuando duele una sola rodilla y no la otra, lo que suele estar detrás es de origen mecánico: la carga, una lesión previa o un desgaste que no avanzó igual en las dos.


Qué hay dentro de la rodilla (en palabras del paciente)

Antes de hablar de causas, conviene que sepas qué hay ahí dentro, porque el lugar exacto donde sientes el dolor es la primera pista.

La rodilla tiene dos "compartimentos": uno del lado de adentro (el que queda hacia la otra pierna) y otro del lado de afuera. Entre el hueso del muslo y el de la pantorrilla hay dos almohadillas en forma de medialuna —los meniscos— que reparten la carga cuando caminas. Por encima de todo eso está la rótula, ese hueso redondo que se desliza cuando flexionas y estiras la pierna y que duele especialmente al bajar escaleras o al estar mucho tiempo sentado. Todo está cubierto por una capa de cartílago (como teflón sobre el hueso) y rodeado de tendones y ligamentos que le dan estabilidad.

Cuando algo falla en cualquiera de esas piezas, el dolor aparece en un lugar muy específico. Por eso la ubicación importa.


Por qué duele de un solo lado y no de los dos

El motivo principal es que la rodilla soporta carga de forma local. Si tuviste una lesión en el menisco interno, si tu cartílago se desgastó más en el compartimento de adentro, o si un ligamento quedó comprometido después de un mal paso, el daño queda en ese punto —no se "reparte" hacia la rodilla contraria.

Además, cada persona carga de forma diferente según su postura, su forma de caminar y el alineamiento de sus piernas (hay quienes tienen las piernas ligeramente arqueadas hacia adentro o hacia afuera), lo que concentra el peso en un compartimento más que en el otro con el paso de los años.

Las enfermedades que sí suelen afectar las dos rodillas —como la artritis inflamatoria— también dan otros síntomas: rigidez intensa al despertar que dura más de 45 minutos, afección en otras articulaciones (manos, muñecas), cansancio generalizado. Si ese es tu caso, es importante comentarlo con el especialista porque el enfoque es distinto.


Síntomas: cómo lo describes tú → qué puede estar pasando

Esquema de la rodilla derecha vista de frente, con fémur, rótula, tibia y peroné. El peroné, el hueso delgado, aparece por el lado de fuera. Se marcan tres zonas de dolor: por fuera, del lado del peroné; por dentro, del lado que mira a la otra pierna; y al frente, en un anillo alrededor de la rótula.

Rodilla derecha vista de frente. El peroné —el hueso delgado— va siempre por fuera, y por eso sirve de referencia para ubicarse. El esquema señala dónde se siente la molestia, no qué la causa: una misma zona puede corresponder a varias causas distintas. La parte de atrás, el hueco de la rodilla, no se ve en esta vista.

La siguiente tabla orienta según cómo describes el dolor. No reemplaza una valoración médica: dos personas pueden describir lo mismo y tener causas distintas. Úsala para llevar información más precisa a tu consulta.

Cómo lo sientesPosible causaQué suele acompañarlo
Duele por dentro, del lado de la otra piernaDesgaste del compartimento interno (artrosis) o lesión del menisco internoRigidez al arrancar por las mañanas, mejora un poco al moverse y regresa con el esfuerzo
Se traba, algo se atora, no la puedo estirar del todoFragmento de menisco desplazado, bloqueo mecánicoSensación de que "algo se sale" y luego vuelve; dolor agudo en el momento
Duele al bajar escaleras más que al subirDolor en la rótula (síndrome femoropatelar)También al estar sentado mucho tiempo con la rodilla doblada
Se me dobla, siento que me fallaInestabilidad por lesión ligamentosa o debilidad muscularInseguridad al bajar rampas, caminar en terreno irregular
Está hinchada y calienteDerrame articular o proceso inflamatorioSi además hay fiebre, busca valoración pronta: puede ser una infección
Duele por detrás, en el hueco de la rodillaQuiste de Baker o tendón poplíteo irritadoSensación de presión o bulto al doblarla
Duele todo el tiempo, incluso en reposo y de nocheDesgaste articular avanzado o dolor crónico de origen articularRigidez persistente, limitación progresiva de movimiento

Esta tabla orienta; no diagnostica. El dolor en una sola rodilla puede tener múltiples causas y solo la valoración clínica puede determinar cuál es.


¿Te torciste o empezó poco a poco? La diferencia importa

Hay dos grandes caminos que llevan al dolor de rodilla de un solo lado:

1. La causa traumática ("me torcí", "hice un esfuerzo", "me caí")

El dolor apareció después de un evento concreto. Quizá pisaste mal bajando del carro, hiciste un giro brusco jugando o cargaste algo pesado. En estos casos suele haber una lesión específica: ligamento, menisco o tendón. El dolor puede ser inmediato o aparecer horas después, cuando la inflamación se instala.

2. La causa degenerativa ("empezó poco a poco", "no sé cuándo empezó")

Aquí no hubo un momento exacto. El dolor fue apareciendo gradualmente —primero al bajar escaleras, luego al caminar más de 20 minutos, después incluso en reposo— y con el tiempo empeoró. Este patrón es característico del desgaste del cartílago (artrosis), que según la literatura revisada es la causa más frecuente de dolor crónico de rodilla.

Lo que ambos caminos tienen en común: la articulación responde con inflamación, y esa inflamación es parte de lo que duele, aunque la relación entre inflamación y dolor no es lineal —hay pacientes con mucho desgaste visible y poco dolor, y al revés.


Cómo lo estudia el especialista

Cuando llegas a consulta con dolor en una sola rodilla, el ortopedista no empieza pidiendo estudios: empieza moviéndola.

Exploración física — las pruebas que se hacen con las manos:

  • Prueba de McMurray: el médico flexiona y rota tu rodilla buscando si el menisco produce un chasquido o dolor en un punto específico. Es útil como orientación, aunque la literatura señala que la precisión de las pruebas físicas aisladas es limitada y no reemplaza la resonancia cuando se sospecha una lesión estructural.
  • Prueba del cajón / Lachman: evalúa si el ligamento cruzado anterior o posterior está comprometido, moviendo la tibia hacia adelante o atrás respecto al fémur.
  • Valoración de derrame: el médico palpa si hay líquido acumulado dentro de la articulación (eso es lo que hace que la rodilla se vea hinchada y caliente).
  • Línea articular: presionar sobre la línea donde se unen los huesos duele de forma muy específica si hay un menisco comprometido.

Imagen — cuándo se pide y por qué:

  • Radiografía en carga (de pie): es la primera imagen que se solicita para el desgaste articular. Que sea "en carga" importa porque así se ve cómo se comporta el espacio entre los huesos cuando soportas tu peso.
  • Resonancia magnética (IRM): se pide cuando se sospecha lesión de menisco, ligamento o cartílago que no se ve en la radiografía. No es un examen que se pida de entrada ni sustituye a la exploración: sus hallazgos se interpretan siempre junto con lo que se encuentra en la consulta, porque también aparecen en personas sin síntomas.

El escalón terapéutico: de lo menos a lo más, con criterio

Este es el punto que más confunde a los pacientes —y el motivo por el que escribimos este artículo. Existe un camino terapéutico con varios peldaños, y la decisión de cuándo pasar de uno al siguiente depende de la respuesta clínica y de la valoración individual, no de un plazo fijo.

EscalónEn qué consisteCuándo se considera avanzar
1. ConservadorEjercicio dirigido, control de peso, fisioterapia, modificación de actividadesCuando los síntomas no mejoran de forma satisfactoria pese a seguirlo de forma consistente
2. Infiltraciones articularesAplicación de sustancias dentro de la articulación para reducir la inflamación o lubricarCuando el escalón 1 fue insuficiente y hay un componente inflamatorio o de lubricación predominante
3. Radiofrecuencia articular (genicular)Procedimiento percutáneo que modula las señales de los nervios que llevan el dolor desde la rodillaCuando hay dolor crónico articular que no respondió al manejo conservador y se confirma el origen nervioso con un bloqueo diagnóstico previo
4. ArtroscopiaCirugía mínimamente invasiva para reparar o retirar tejido dañado (menisco, cuerpos libres)Cuando hay una lesión mecánica identificada (bloqueo, ruptura de menisco) que requiere intervención directa
5. Reemplazo articular (prótesis)Sustitución de las superficies articulares desgastadasCuando el desgaste es avanzado y los escalones anteriores no son suficientes para mantener calidad de vida

La guía de práctica clínica del CENETEC establece que el tratamiento de la osteoartrosis de rodilla debe ser escalonado, iniciando por medidas no farmacológicas y fisioterapia, y progresando a intervenciones más específicas según la respuesta clínica y la severidad del cuadro. La indicación de cada opción se valora de forma individual para cada paciente.


La radiofrecuencia articular: el escalón que pocos conocen

La mayoría de los pacientes conoce la fisioterapia y la prótesis. Pocos saben que existe algo entre la infiltración y la cirugía.

La radiofrecuencia articular genicular es un procedimiento percutáneo —sin bisturí ni hospitalización prolongada— que actúa sobre los nervios geniculados: las ramas nerviosas que llevan las señales de dolor desde la rodilla hacia el cerebro. El objetivo del procedimiento es actuar sobre la transmisión de esa señal de dolor, no sobre el desgaste de la articulación, que sigue estando ahí.

Lo que la literatura reporta: una revisión sistemática y metaanálisis publicada en Pain Physician (2024) encontró reducción considerable del dolor a los 1, 3, 6 y 12 meses en pacientes con artrosis de rodilla, tanto con radiofrecuencia pulsada como con la variante enfriada (cooled), con pocos efectos adversos reportados. En una serie prospectiva aleatorizada (McCormick et al., 2018), entre el 58 y el 64% de los participantes logró al menos 50% de reducción del dolor a los seis meses. Los resultados varían según las características clínicas individuales y la selección adecuada del candidato.

Una condición que no es negociable: antes de realizar la radiofrecuencia se hace un bloqueo diagnóstico —una pequeña infiltración de los nervios geniculados— para confirmar que el origen del dolor es efectivamente ese. Si el bloqueo no produce alivio, el procedimiento no está indicado. Eso protege al paciente de hacer algo que no le va a servir.

Lo que la radiofrecuencia NO es: no es una solución para todos, no sustituye el diagnóstico correcto, y su indicación se acota a pacientes con dolor crónico articular de origen confirmado. Se describe como menos invasiva que una cirugía de reemplazo, no como superior a ninguna otra opción. Puedes leer más sobre cómo se realiza este procedimiento en Mérida en nuestra página de radiofrecuencia para rodilla.

Si quieres entender mejor el grado de desgaste que puede tenerse antes de llegar a este escalón, el artículo sobre los grados de artrosis de rodilla explica cómo se clasifica y qué significa cada etapa.

Cuando la causa del dolor es mecánica —un menisco roto, un cuerpo libre dentro de la articulación— el camino puede llevar a la artroscopia de rodilla, una cirugía mínimamente invasiva que permite reparar o retirar el tejido dañado sin abrir la articulación.


Cuándo consultar sin esperar más

La mayoría de los dolores de rodilla de un solo lado no son una urgencia. Pero hay señales que merecen valoración pronta:

  • La rodilla se bloqueó y no puedes extenderla del todo (no la puedes estirar recta).
  • Está hinchada y caliente, y además tienes fiebre — esto puede indicar una infección articular que requiere atención rápida.
  • Tuviste un traumatismo (golpe, torcedura) y la rodilla siente inestable o se "va" al apoyarte.
  • El dolor no cedió pese a seguir un manejo conservador de forma sostenida y consistente.
  • El dolor interfiere con tu sueño o con actividades básicas del día a día y va progresando.

Fuera de esas señales, el ritmo de la valoración puede ser más tranquilo —pero no indefinidamente: entre más tiempo pasa con una lesión o un desgaste sin atención, más complejo suele ser el manejo posterior.


Si te duele una sola rodilla, anota de qué lado la sientes, desde cuándo empezó y qué movimiento la dispara — subir escaleras, bajar, al arrancar de mañana, al estar mucho tiempo sentado. Esa información es exactamente lo que necesitamos para orientar la valoración. Escríbenos por WhatsApp y revisamos tu caso juntos: Escribir por WhatsApp.

Referencias

  1. Soetjahjo B, Adriansyah D, Yudistira MB, Rahman AN, Herman H, Diwan S. The Analgesic Effectiveness of Genicular Nerve-targeted Cooled and Pulsed Radiofrequency Ablation for Osteoarthritis Knee Pain: A Systematic Review and Meta-analysis.. Pain physician. 2024;27(7):357-373.

  2. Smith BE, Thacker D, Crewesmith A, Hall M. Special tests for assessing meniscal tears within the knee: a systematic review and meta-analysis.. Evidence-based medicine. 2015;20(3):88-97.

  3. Dainese P, Wyngaert KV, De Mits S, Wittoek R, Van Ginckel A, Calders P. Association between knee inflammation and knee pain in patients with knee osteoarthritis: a systematic review.. Osteoarthritis and cartilage. 2022;30(4):516-534.

  4. McCormick ZL, Reddy R, Korn M, Dayanim D, Syed RH, Bhave M, et al.. A Prospective Randomized Trial of Prognostic Genicular Nerve Blocks to Determine the Predictive Value for the Outcome of Cooled Radiofrequency Ablation for Chronic Knee Pain Due to Osteoarthritis.. Pain medicine (Malden, Mass.). 2018;19(8):1628-1638.

  5. Blyth M, Anthony I, Francq B, Brooksbank K, Downie P, Powell A, et al.. Diagnostic accuracy of the Thessaly test, standardised clinical history and other clinical examination tests (Apley's, McMurray's and joint line tenderness) for meniscal tears in comparison with magnetic resonance imaging diagnosis.. Health technology assessment (Winchester, England). 2015;19(62):1-62.

  6. Lv J, Hu C, Zhang H, Ou T, Shi D, Lv Z. A narrative review of clinical research on knee osteoarthritis in 2025.. Annals of joint. 2026;11:39.

  7. Can E, Doppler MC, Vogt K, Fingerhut J, Uller W. [Image-guided plexus and peripheral nerve blocks in modern multimodal pain management].. Radiologie (Heidelberg, Germany). 2026;66(7):547-557.

  8. Vanneste T, Belba A, Oei GTML, Emans P, Fonkoue L, Kallewaard JW, et al.. 9. Chronic knee pain.. Pain practice : the official journal of World Institute of Pain. 2025;25(1):e13408.

  9. Centro Nacional de Excelencia Tecnológica en Salud (CENETEC). Guía de Práctica Clínica — Diagnóstico y tratamiento de la osteoartrosis de rodilla. México: Secretaría de Salud, 2013. Disponible en: https://www.cenetec-difusion.com/CMGPC/

  10. Sociedad Mexicana del Dolor (SMD). Consenso mexicano para el manejo del dolor crónico osteoarticular. México: Sociedad Mexicana del Dolor, 2021.

Las referencias listadas respaldan las afirmaciones clínicas de este artículo y no constituyen una revisión bibliográfica exhaustiva. La valoración médica individualizada la realiza exclusivamente el especialista en consultorio.

Los datos numéricos citados corresponden a estudios clínicos con poblaciones específicas. Su respuesta individual puede variar. El especialista valora los predictores de éxito aplicables a su caso durante la consulta.

La información aquí presentada no sustituye una consulta médica. Los resultados de cualquier procedimiento pueden variar según las características individuales de cada paciente, la técnica utilizada y las condiciones clínicas específicas.


Dr. Rey Armando Cárdenas Acuña — Cirujano Ortopedista especializado en cadera, rodilla y hombro. Escuela Médico Militar. Más de 20 años de experiencia. Cédula Profesional 2930543, Cédula de Especialidad 6075243. Consultorio en Torre Cenit Medical Center, Piso PH, Consultorio 1114, Altabrisa, Mérida, Yucatán.

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Sobre el autor

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Dr. Armando Cárdenas

Cirujano Ortopedista especializado en cadera, rodilla y hombro. Más de 20 años de experiencia clínica. Consultorio en Torre Cenit Medical Center, Altabrisa, Mérida.

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