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Artrosis

Gonartrosis de rodilla: qué es y cómo se trata

Gonartrosis (artrosis de rodilla): mecanismo, etapas Kellgren-Lawrence, diagnóstico y opciones escalonadas — desde manejo conservador hasta reemplazo total de rodilla. Guía del Dr. Armando Cárdenas, ortopedista en Mérida.

AC

Dr. Armando Cárdenas

5 de mayo de 2026 · 11 min de lectura

Gonartrosis de rodilla: qué es y cómo se trata
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Autoría verificada — Dr. Rey Armando Cárdenas Acuña

Cirujano Ortopedista · Escuela Médico Militar · 20+ años de experiencia clínica. Cédula Profesional 2930543 · Cédula de Especialidad en Ortopedia 6075243. Consultorio en Torre Cenit Medical Center, Piso PH, Altabrisa, Mérida, Yucatán.

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Si recientemente escuchaste el término gonartrosis de rodilla en consulta o en un estudio radiológico, es probable que tengas más preguntas que respuestas. ¿Qué tan grave es? ¿Tiene solución? ¿Vas a terminar operado? Esta guía responde esas preguntas de forma ordenada, partiendo desde lo más básico hasta las opciones de tratamiento disponibles hoy — incluyendo cuándo la cirugía es la vía más razonable y cuándo aún hay opciones intermedias por explorar.

La gonartrosis no aparece de un día para otro, y su manejo tampoco es una sola decisión. Es un continuo que va desde cambios en el estilo de vida hasta, en los casos más avanzados, el reemplazo articular. Entender en qué punto estás es el primer paso para tomar la mejor decisión junto a tu especialista.


¿Qué es la gonartrosis de rodilla? Definición clínica

La gonartrosis de rodilla es la forma más frecuente de osteoartritis que afecta a esta articulación. Se trata de un proceso degenerativo en el que el cartílago que recubre los extremos óseos de la rodilla se va deteriorando de manera progresiva, lo que con el tiempo genera fricción directa entre huesos, inflamación crónica, formación de osteofitos (espolones óseos) y pérdida funcional.

Desde la perspectiva clínica, el dolor crónico de rodilla se define como aquel que persiste o recurre durante más de tres meses, y la causa degenerativa — la osteoartritis — es la más común de todas. Dicho de otro modo, si tu rodilla lleva meses doliéndote sin un traumatismo claro que lo explique, la gonartrosis encabeza la lista de sospechosos.

No es exclusiva de personas mayores: aunque la edad es el factor de riesgo más importante, el desgaste articular puede iniciar antes en personas con sobrepeso significativo, antecedente de lesiones ligamentarias o meniscales, o con carga biomecánica excesiva por deporte o actividad laboral.


Causas y factores de riesgo

La gonartrosis rara vez tiene una causa única. Lo habitual es una combinación de factores que se potencian entre sí:

  • Edad: la capacidad regenerativa del cartílago disminuye con los años.
  • Sobrepeso y obesidad: cada kilogramo extra multiplica la carga sobre la articulación de la rodilla con cada paso.
  • Lesiones previas: rupturas de ligamento cruzado anterior, lesiones meniscales o fracturas intraarticulares aceleran el deterioro del cartílago.
  • Genética: la predisposición familiar es un factor documentado.
  • Sobreuso laboral o deportivo: trabajos que implican arrodillarse, cargar peso o subir escaleras de forma repetitiva.
  • Alineamiento alterado: rodillas en valgo (hacia adentro) o varo (hacia afuera) concentran la carga de manera asimétrica.

Identificar estos factores es relevante porque algunos son modificables y forman parte del tratamiento, independientemente de la etapa de la enfermedad.


Etapas según la escala Kellgren-Lawrence

El radiólogo o el ortopedista clasifica la gonartrosis mediante la escala Kellgren-Lawrence (KL), que va del grado 0 al IV basándose en hallazgos de la radiografía simple tomada en bipedestación:

Grado KLHallazgos radiológicosCorrelato clínico habitual
0Sin cambiosSin síntomas
IPosible estrechamiento del espacio articular; osteofitos dudososDolor leve o ausente
IIOsteofitos definidos; posible reducción del espacio articularDolor con actividad física intensa
IIIOsteofitos múltiples, reducción moderada del espacio articular, esclerosis subcondralDolor frecuente, rigidez matutina, limitación funcional
IVPérdida marcada del espacio articular, esclerosis severa, deformidad óseaDolor en reposo, deformidad visible, discapacidad funcional

Los grados III y IV corresponden a lo que en consulta se denomina artrosis severa de rodilla o desgaste avanzado de rodilla. En estas etapas, las opciones conservadoras suelen haber agotado su eficacia y el camino clínico se orienta hacia intervenciones más específicas.


Síntomas por etapa: del dolor mecánico al dolor en reposo

La presentación clínica de la gonartrosis es gradual. Los pacientes suelen describir un inicio insidioso: la rodilla duele más al bajar escaleras, al levantarse después de estar sentado mucho tiempo o tras caminatas largas. El dolor mejora con el reposo. Eso es dolor mecánico, típico de los grados I-II.

Con la progresión (grados III-IV), el dolor se vuelve más constante, aparece durante la noche o en reposo, y se acompaña de rigidez matutina que puede durar más de 30 minutos. La rodilla puede inflamarse de forma recurrente, perder rango de movimiento y presentar crepitación audible. En etapas avanzadas, la deformidad en varo o valgo se hace visible a simple vista.


Diagnóstico: exploración física, radiografía y RM

El diagnóstico de gonartrosis es fundamentalmente clínico-radiológico:

  1. Exploración física: el especialista evalúa rango de movimiento, dolor a la palpación de líneas articulares, presencia de derrame, alineamiento del eje y estabilidad ligamentaria.

  2. Radiografía simple en bipedestación: es el estudio de primera línea. La proyección de pie (cargando peso) es indispensable porque revela el estrechamiento real del espacio articular bajo carga funcional. Es la base de la clasificación Kellgren-Lawrence.

  3. Resonancia magnética (RM): no es necesaria de rutina para diagnosticar gonartrosis. Se indica cuando se sospecha patología asociada (lesión meniscal, lesión ligamentaria, edema óseo subcondral) o cuando la decisión quirúrgica requiere mayor detalle anatómico — por ejemplo, para planear un reemplazo parcial versus total.


Opciones de tratamiento: el continuo escalonado

La guía de práctica clínica del CENETEC (Secretaría de Salud, México) establece que el tratamiento de la osteoartrosis de rodilla debe ser escalonado, comenzando por medidas no farmacológicas y fisioterapia, y progresando hacia intervenciones más específicas según la respuesta clínica y la severidad del cuadro.

Esta lógica de escalones es la que articula las tres grandes estrategias disponibles:


Escalón 1 — Tratamiento conservador (no quirúrgico)

El primer escalón es siempre el tratamiento conservador, y las guías internacionales coinciden en que la educación del paciente, el ejercicio terapéutico y el control del peso corporal son las intervenciones de primera línea para la osteoartrosis de rodilla.

¿Por qué el ejercicio si duele caminar? Porque el músculo cuádriceps actúa como amortiguador natural de la articulación. Un cuádriceps fortalecido reduce la carga sobre el cartílago y mejora la estabilidad. Revisiones sistemáticas documentan que la mayoría de los estudios que evalúan estas intervenciones reportan resultados positivos en dolor y función.

El primer escalón incluye también:

  • Antiinflamatorios orales o tópicos (siempre bajo prescripción médica y por el tiempo necesario).
  • Infiltraciones intraarticulares de corticosteroides o ácido hialurónico, según la valoración individualizada.
  • Fisioterapia dirigida con fortalecimiento muscular, propiocepción y termoterapia.
  • Modificación de actividades y adaptaciones ergonómicas.

Las guías de práctica clínica no establecen un tiempo mínimo obligatorio de tratamiento conservador antes de avanzar al escalón siguiente — la decisión depende de la respuesta clínica individual y la severidad del cuadro.


Escalón 2 — Radiofrecuencia genicular (intermedio)

Cuando el tratamiento conservador no produce la mejoría esperada, la radiofrecuencia genicular es una alternativa intervencionista mínimamente invasiva que actúa sobre los nervios que transmiten la señal de dolor desde la rodilla.

¿Cómo funciona? El procedimiento aplica energía de radiofrecuencia sobre los nervios geniculares (ramas nerviosas que inervan la cápsula articular), interrumpiendo la transmisión del dolor sin afectar la estructura articular.

¿Para qué etapas está indicada? La radiofrecuencia genicular es especialmente útil en pacientes con gonartrosis moderada a avanzada (KL II-III) que no son candidatos quirúrgicos óptimos por edad, comorbilidades o preferencia personal, o como puente mientras se define el plan a largo plazo. Cuando el tratamiento conservador no es suficiente, la radiofrecuencia convencional y la enfriada de los nervios geniculares han demostrado ser opciones eficaces.

¿Qué esperar? Tanto la técnica enfriada como la pulsada han mostrado reducción significativa del dolor al mes, los tres meses, los seis meses y los 12 meses de seguimiento. Estudios con seguimiento más prolongado documentan mejoría clínica y estadísticamente significativa hasta 24 meses después del procedimiento con eventos adversos mínimos. Cabe señalar que la mejoría en función física varía según la técnica utilizada: la modalidad pulsada mostró mejoría funcional significativa al mes y los tres meses de seguimiento.

Limitación importante: la radiofrecuencia alivia el dolor, pero no detiene el proceso degenerativo ni restaura el cartílago perdido. En gonartrosis grado IV con pérdida marcada del espacio articular y deformidad estructural, su eficacia es más limitada y la indicación quirúrgica suele ser más apropiada.


Escalón 3 — Reemplazo articular de rodilla (definitivo en KL III-IV)

El reemplazo articular — total o parcial — es la opción terapéutica de mayor impacto funcional en pacientes con gonartrosis avanzada que no han respondido al manejo no quirúrgico. Las principales indicaciones documentadas en guías clínicas son el dolor severo persistente y la pérdida funcional significativa a pesar del tratamiento conservador.

Reemplazo total de rodilla (RTR)

El reemplazo total de rodilla sustituye las superficies articulares de los tres compartimentos (medial, lateral y patelofemoral) por componentes protésicos. Está indicado principalmente en gonartrosis tricompartimental severa (KL III-IV con compromiso generalizado).

La decisión de proceder con cirugía debe tomarse de forma multidisciplinaria, considerando las condiciones clínicas individuales del paciente.

Evidencia sobre supervivencia del implante: los estudios con prótesis modernas sugieren que variaciones menores en el alineamiento no impactan de manera significativa la supervivencia a largo plazo del implante. Las estrategias de alineamiento individualizadas —que buscan respetar la anatomía nativa y el balance de tejidos blandos— son hoy parte del estándar en centros especializados.

Como en cualquier procedimiento quirúrgico, el reemplazo articular conlleva riesgos que se evalúan caso a caso: infección, sangrado, evento tromboembólico, rigidez posoperatoria, falla del implante a largo plazo, entre otros. La valoración preoperatoria detallada tiene como objetivo identificar y mitigar estos riesgos de forma individualizada.

Los protocolos de rehabilitación posoperatoria documentados para el reemplazo total de rodilla se extienden típicamente entre 2 y 4 meses, con variabilidad según las características clínicas individuales, la condición muscular previa y la modalidad quirúrgica empleada. Para más información sobre qué esperar tras la cirugía, puedes revisar nuestra guía sobre recuperación tras el reemplazo de rodilla.

Reemplazo parcial (unicompartimental)

Cuando el desgaste está confinado a un solo compartimento —generalmente el medial, aunque también puede ser el lateral— el reemplazo unicompartimental puede ser una alternativa. Las indicaciones más reportadas para la prótesis unicompartimental lateral incluyen osteoartritis lateral moderada a severa con cartílago íntegro en el compartimento medial, ligamentos intactos, deformidad en valgo corregible y contractura en flexión menor de 10-15 grados. Las contraindicaciones más frecuentes son la artritis inflamatoria y el compromiso patelofemoral severo.


Tabla comparativa: ¿cuándo cada opción?

Tratamiento conservadorRadiofrecuencia genicularReemplazo articular
Etapa KLI – IIIII – III (seleccionado)III – IV
Perfil de dolorLeve a moderado, mecánicoModerado a severo, crónicoSevero, en reposo, nocturno
FunciónPreservada o levemente limitadaLimitada, sin respuesta conservadoraSignificativamente comprometida
ObjetivoFrenar progresión, mejorar síntomasAliviar dolor sin cirugíaRestaurar función articular
Duración del efectoVariable (meses a años con adherencia)Hasta 12-24 meses documentadosSupervivencia del implante a largo plazo
Riesgos principalesEfectos GI de AINE; mínimos con ejercicioMínimos; posible dolor transitorioInfección, TEP, rigidez, falla de implante
Candidato típicoCualquier etapa como baseNo candidato quirúrgico o etapa intermediaFalla conservadora + KL III-IV

¿Cuándo es momento del reemplazo? Criterios clínicos objetivos

La pregunta que más nos hacen en consultorio es: "¿ya llegué al punto de operarme?" No hay una respuesta automática, pero los criterios que orientan la decisión son los siguientes:

  • Dolor que persiste en reposo o de noche, no controlable con analgesia habitual.
  • Pérdida funcional significativa: dificultad para actividades cotidianas básicas (caminar en plano, subir/bajar escaleras, levantarse de una silla).
  • Radiografía con KL III o IV: espacio articular notoriamente reducido o abolido, deformidad ósea.
  • Respuesta insuficiente a tratamientos previos: el paciente ha pasado por fisioterapia, infiltraciones y/o radiofrecuencia sin resultado sostenido.
  • Impacto en calidad de vida: el dolor interfiere con el sueño, el trabajo o actividades sociales.

La valoración individualizada del paciente por el especialista es el paso indispensable para determinar la pertinencia de cada opción terapéutica. Cuando existen dudas —por ejemplo, en un paciente joven con KL III— la discusión sobre el momento óptimo para la cirugía debe ponderarse con cuidado, considerando la posible necesidad de una revisión protésica en el futuro.

Para profundizar en los criterios de indicación quirúrgica, puedes consultar nuestra entrada sobre cuándo es necesaria una prótesis de rodilla.


¿Cuándo consultar a un ortopedista subespecialista?

No es necesario esperar a tener "la rodilla destrozada" para buscar valoración especializada. Consulta a un ortopedista si:

  • El dolor de rodilla lleva más de tres meses y no mejora con reposo o analgesia ocasional.
  • Tienes diagnóstico previo de gonartrosis (cualquier grado) y los síntomas empeoraron.
  • Recientemente te realizaron una radiografía que mencionó artrosis, osteofitos o reducción del espacio articular.
  • Presentas dificultad para caminar, rigidez matutina prolongada o inflamación recurrente.
  • Ya tienes diagnóstico de gonartrosis grado 3 o grado 4 y aún no has sido valorado por un especialista en rodilla.

En el consultorio del Dr. Cárdenas — con 20+ años de experiencia clínica en cadera, rodilla y hombro, y más de 680 opiniones positivas verificadas en Doctoralia — se realiza una valoración integral que incluye exploración física, análisis de imágenes y discusión abierta de todas las opciones disponibles, desde el manejo conservador hasta el reemplazo articular, según las características de cada paciente.


Agenda tu valoración

Si tu gonartrosis está en etapa III o IV (Kellgren-Lawrence), agenda una valoración con el Dr. Cárdenas para definir si la radiofrecuencia aún es una opción en tu caso o si es momento de considerar el reemplazo articular. Los resultados varían según las condiciones clínicas individuales; la indicación se valora siempre caso a caso.

Agenda tu valoración aquí →

Referencias

  1. Soetjahjo B, Adriansyah D, Yudistira MB, Rahman AN, Herman H, Diwan S. The Analgesic Effectiveness of Genicular Nerve-targeted Cooled and Pulsed Radiofrequency Ablation for Osteoarthritis Knee Pain: A Systematic Review and Meta-analysis.. Pain physician. 2024;27(7):357-373.

  2. Ifigenia Bunyoz K, Troelsen A, Gromov K, Alvand A, Bottomley N, Jackson W, et al.. Indications for lateral unicompartmental knee arthroplasty - A systematic review.. The Knee. 2025;52:58-68.

  3. Sinatti P, Sanchez Romero EA, Martinez-Pozas O, Villafane JH. Effects of Patient Education on Pain and Function and Its Impact on Conservative Treatment in Elderly Patients with Pain Related to Hip and Knee Osteoarthritis: A Systematic Review.. International journal of environmental research and public health. 2022;19(10).

  4. Vanneste T, Belba A, Oei GTML, Emans P, Fonkoue L, Kallewaard JW, et al.. 9. Chronic knee pain.. Pain practice : the official journal of World Institute of Pain. 2025;25(1):e13408.

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  8. Centro Nacional de Excelencia Tecnológica en Salud (CENETEC). Guía de Práctica Clínica — Diagnóstico y tratamiento de la osteoartrosis de rodilla. México: Secretaría de Salud, 2013. Disponible en: https://www.cenetec-difusion.com/CMGPC/

Las referencias listadas respaldan las afirmaciones clínicas de este artículo y no constituyen una revisión bibliográfica exhaustiva. La valoración médica individualizada la realiza exclusivamente el especialista en consultorio.

La comparación entre tratamientos tiene propósito informativo. La decisión sobre cuál opción es más adecuada para su caso debe ser evaluada por el especialista con base en sus estudios y condiciones individuales. No todos los pacientes son candidatos a todas las opciones descritas.

Los datos numéricos citados corresponden a estudios clínicos con poblaciones específicas. Su respuesta individual puede variar. El especialista valora los predictores de éxito aplicables a su caso durante la consulta.

Las alternativas no quirúrgicas como la radiofrecuencia articular son opciones viables para pacientes seleccionados. No reemplazan la indicación quirúrgica cuando ésta es necesaria. La decisión se toma tras valoración integral del caso.

La información aquí presentada no sustituye una consulta médica. Los resultados de cualquier procedimiento pueden variar según las características individuales de cada paciente, la técnica utilizada y las condiciones clínicas específicas.


Dr. Rey Armando Cárdenas Acuña — Cirujano Ortopedista especializado en cadera, rodilla y hombro. Escuela Médico Militar. Más de 20 años de experiencia. Cédula Profesional 2930543, Cédula de Especialidad 6075243. Consultorio en Torre Cenit Medical Center, Piso PH, Consultorio 1114, Altabrisa, Mérida, Yucatán.

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