Si llevas tiempo con dolor articular en rodilla, cadera o hombro y has explorado opciones conservadoras sin obtener la mejoría esperada, es posible que hayas escuchado hablar de la radiofrecuencia articular. La pregunta más común en consultorio es siempre la misma: "¿Eso es una cirugía? ¿Me van a operar?" La respuesta corta es no. La respuesta larga es lo que encontrarás en esta guía.
Este artículo busca ofrecer información clara y basada en la evidencia disponible sobre qué es esta técnica, cómo funciona, para quién puede ser una opción razonable y qué lugar ocupa dentro del camino que recorre un paciente con dolor articular crónico. Porque entender lo que te van a ofrecer es, siempre, el primer paso.
¿Qué es la radiofrecuencia articular y qué NO es?
La radiofrecuencia articular es un procedimiento intervencionista mínimamente invasivo que utiliza energía de ondas de radiofrecuencia para modular —es decir, interrumpir o reducir— la transmisión de señales de dolor desde los nervios que rodean una articulación hacia el cerebro. No es una cirugía en el sentido tradicional: en la técnica estándar no requiere bisturí ni apertura articular, y no se trabaja sobre el cartílago ni el hueso.
Este punto merece énfasis: la radiofrecuencia no regenera cartílago, no repara meniscos ni reconstituye la cabeza femoral. Su objetivo es neurológico, no estructural. Dicho de forma sencilla, actúa sobre el "cable de alarma" que transmite el dolor, no sobre la causa de fondo de la artritis.
Existen dos modalidades principales: la radiofrecuencia convencional (o térmica), que genera calor controlado para interrumpir la conducción nerviosa, y la radiofrecuencia pulsada, que aplica pulsos de energía sin elevar significativamente la temperatura tisular, con un perfil de menor agresión sobre el tejido nervioso. La elección entre una y otra depende de la articulación tratada, del nervio objetivo y de la valoración individual de cada paciente.
Cómo funciona a nivel nervioso
Para entender el mecanismo es útil imaginar el dolor crónico articular como una alarma que suena sin parar, aunque el "incendio" ya no sea tan grande. Las articulaciones están inervadas por ramas nerviosas sensitivas específicas que, en contextos de artrosis avanzada o inflamación crónica, generan señales de dolor continuas o ante movimientos mínimos.
La radiofrecuencia articular actúa precisamente sobre esas ramas nerviosas. Mediante una aguja-electrodo guiada por imagen (fluoroscopía o ultrasonido), el especialista posiciona la punta junto al nervio objetivo. La energía de radiofrecuencia interrumpe la conducción de esa señal dolorosa, reduciendo o suprimiendo el mensaje de dolor que llega al cerebro. En condiciones habituales y con guía de imagen adecuada, el procedimiento busca actuar exclusivamente sobre las ramas sensitivas sin afectar los nervios motores responsables del movimiento, aunque como todo procedimiento intervencionista conlleva riesgos que el especialista explicará en la valoración previa.
¿Para quién está indicada?
No todas las personas con dolor articular son candidatas. El perfil típico del paciente que puede beneficiarse de la radiofrecuencia articular incluye:
- Diagnóstico confirmado de osteoartrosis moderada a severa (rodilla, cadera u hombro) con dolor persistente que limita las actividades cotidianas.
- Respuesta insuficiente a medidas conservadoras supervisadas: fisioterapia, analgésicos y antiinflamatorios durante un período razonable.
- Condición que no hace aconsejable la cirugía en el momento actual, ya sea por comorbilidades, preferencia informada del paciente u otras razones clínicas.
- Respuesta positiva al bloqueo diagnóstico previo (ver sección siguiente), que orienta al especialista sobre la posible utilidad del procedimiento.
El manejo del dolor crónico osteoarticular requiere un enfoque individualizado que combine medidas farmacológicas, no farmacológicas e intervencionistas según el perfil clínico de cada paciente. Por ello, la indicación nunca es universal: en consultorio se valora cada caso de forma integral antes de proponer este paso.
Las tres articulaciones donde más se aplica
Rodilla: nervios geniculados
La rodilla es la articulación donde la radiofrecuencia tiene mayor trayectoria documentada. La osteoartrosis de rodilla es un trastorno musculoesquelético frecuente que cursa con degeneración del cartílago articular y del hueso subcondral, generando dolor y limitación funcional. Los procedimientos de bloqueo y ablación de los nervios geniculados —las ramas sensitivas que rodean la rodilla— son técnicas orientadas a reducir el dolor en estos pacientes.
Se han descrito distintos abordajes según el número de nervios tratados; la selección del abordaje más adecuado se define en la valoración individual. En estudios que compararon distintas técnicas, se documentó reducción del dolor y mejoría funcional al mes y a los tres meses del procedimiento, aunque los resultados varían entre pacientes.
Cadera: ramas articulares de los nervios femoral y obturador
La osteoartrosis de cadera es otra de las indicaciones en expansión. La cadera requiere una evaluación clínica integral que incluya valoración funcional, estudios de imagen y consideración de comorbilidades antes de definir la estrategia terapéutica más adecuada. Esto cobra especial relevancia en esta articulación, donde la proximidad a estructuras vasculares y nerviosas importantes hace que la guía por imagen y la experiencia del operador sean determinantes para la seguridad del procedimiento.
Al igual que en la rodilla, la radiofrecuencia de cadera no modifica la estructura articular; actúa sobre las ramas sensitivas articulares para reducir la transmisión del dolor. Puede ser una opción a considerar en pacientes que no son candidatos quirúrgicos inmediatos o que optan por diferir la artroplastia, decisión que debe tomarse exclusivamente en el contexto de una valoración médica individualizada.
Hombro: nervio supraescapular y nervio axilar
En el hombro, los nervios objetivo principales son el supraescapular y el axilar, responsables de gran parte de la inervación sensitiva de la articulación glenohumeral y estructuras periarticulares. La radiofrecuencia pulsada del nervio supraescapular ha mostrado resultados favorables en el manejo del dolor de hombro en estudios clínicos.
El dolor crónico de hombro con respuesta insuficiente al tratamiento conservador requiere evaluación por ortopedia especializada para considerar modalidades intervencionistas o quirúrgicas según las características específicas de cada caso. La radiofrecuencia representa una de esas modalidades, especialmente considerada cuando el dolor es el síntoma predominante y la función motora está relativamente preservada.
El bloqueo diagnóstico previo: ¿por qué se hace?
Antes de proceder a la ablación por radiofrecuencia, en la mayoría de los protocolos se realiza un bloqueo diagnóstico del nervio objetivo. Este consiste en una inyección de anestésico local guiada por imagen directamente sobre el nervio que se planea tratar.
¿Para qué sirve? Para orientar al especialista sobre si ese nervio puede estar contribuyendo al dolor del paciente. Si tras el bloqueo se observa una reducción del dolor durante el tiempo de acción del anestésico, esto puede orientar al especialista sobre la posible utilidad del procedimiento, aunque la respuesta al bloqueo diagnóstico no predice con certeza el resultado de la ablación. Si la respuesta es escasa o nula, el especialista puede replantear el diagnóstico y buscar otras fuentes de dolor.
Dicho de otra forma: el bloqueo diagnóstico funciona como una "prueba de orientación" que contribuye a seleccionar mejor a los candidatos. No realizarlo sería como instalar un interruptor sin antes verificar a qué circuito pertenece.
¿Qué esperar del procedimiento y la recuperación?
El procedimiento debe ser realizado por un profesional habilitado en una unidad médica autorizada. Se realiza de forma ambulatoria, generalmente bajo sedación ligera o anestesia local, con guía de imagen en tiempo real. La duración varía según la articulación y el número de nervios tratados, pero en la mayoría de los casos se completa en menos de una hora. Al terminar, el paciente permanece en observación breve antes de regresar a casa.
Los días siguientes pueden presentarse molestias locales en el sitio de punción, que en muchos casos ceden en pocos días. En los casos en que se observa mejoría del dolor, esta puede apreciarse de forma progresiva; sin embargo, los tiempos y la magnitud de la respuesta varían considerablemente entre pacientes. Es importante tener expectativas realistas: el objetivo es una reducción del dolor que permita mejor función y calidad de vida, no la desaparición de todos los síntomas ni el tratamiento de la causa estructural de la artrosis subyacente.
Es también relevante saber que la evidencia disponible sobre la eficacia de la radiofrecuencia articular es aún de certeza limitada, lo que significa que los resultados pueden variar entre individuos. Por eso, la valoración individualizada del paciente por el especialista es el paso indispensable para determinar la pertinencia de cada opción terapéutica.
El lugar de la radiofrecuencia en el manejo escalonado del dolor articular crónico
Un error frecuente es pensar que la radiofrecuencia es un "último recurso" o, en el extremo opuesto, una primera línea de tratamiento. En realidad, ocupa un escalón intermedio dentro del manejo progresivo del dolor articular crónico.
El tratamiento de la osteoartrosis debe ser escalonado, iniciando por medidas no farmacológicas y fisioterapia, progresando a intervenciones más específicas según la respuesta clínica y la severidad del cuadro. La radiofrecuencia articular encaja en esa progresión cuando las medidas conservadoras no han sido suficientes y la cirugía no es la siguiente decisión, ya sea porque el paciente no la desea, porque no es candidato en ese momento o porque se busca ganar tiempo y función antes de una artroplastia.
No reemplaza a la fisioterapia ni a las medidas generales de manejo del peso y la actividad física adaptada. En la mayoría de los casos, funciona mejor como parte de un plan integral que combina varias estrategias. El especialista es quien puede orientar cuál es el momento adecuado para cada paso en la trayectoria de cada paciente.
¿Cuándo consultar con el especialista?
Si tu dolor articular en rodilla, cadera o hombro lleva más de tres meses, ha limitado tus actividades cotidianas de forma significativa y no ha respondido de manera satisfactoria a las medidas conservadoras indicadas por tu médico, es un buen momento para solicitar una valoración con un ortopedista especializado en manejo del dolor articular.
En la consulta se revisará tu historial, estudios de imagen actuales y perfil clínico completo para determinar si la radiofrecuencia articular es una opción adecuada en tu caso, y en qué articulación y modalidad tendría mayor sentido. Cada paciente es distinto, y la decisión siempre debe tomarse de forma individualizada, con información clara y sin presiones.
Agenda tu valoración
En Torre Cenit Medical Center, en Altabrisa, Mérida, realizamos valoraciones especializadas donde evaluamos tu caso a fondo y te explicamos con claridad todas las opciones disponibles. La consulta tiene una duración aproximada de 45 minutos, porque entender a fondo cada caso es el primer paso para orientarlo bien.
Mi filosofía es buscar la opción con menor impacto posible antes de considerar la cirugía. Cuando la intervención es necesaria, utilizo las técnicas más modernas para una recuperación más rápida.
Agenda tu valoración por WhatsApp al 999-635-9889 o en radiofrecuenciaarticular.com.mx/contacto.
La valoración médica individualizada determina la indicación en cada caso; los resultados pueden variar según las condiciones específicas de cada paciente.
Referencias
-
Wang X, Martin G, Sadeghirad B, Chang Y, Florez ID, Couban RJ, et al.. Common interventional procedures for chronic non-cancer spine pain: a systematic review and network meta-analysis of randomised trials.. BMJ (Clinical research ed.). 2025;388:e079971.
-
Janapala RN, Knezevic E, Knezevic NN, Pasupuleti R, Sanapati MR, Kaye AD, et al.. Systematic Review and Meta-Analysis of Effectiveness of Therapeutic Sacroiliac Joint Injections.. Pain physician. 2023;26(5):E413-E435.
-
de Sire A, Moggio L, Demeco A, Fortunato F, Spano R, Aiello V, et al.. Efficacy of rehabilitative techniques in reducing hemiplegic shoulder pain in stroke: Systematic review and meta-analysis.. Annals of physical and rehabilitation medicine. 2022;65(5):101602.
-
Bhargava M, Gaur R, Gonnade NM, Sarankumar G, Elhence A, Gahlot N. Comparing effectiveness of 3-needle approach versus 5-needle approach of genicular nerve block on pain and quality of life in chronic osteoarthritis of knee: a double blinded randomised controlled trial.. BMC musculoskeletal disorders. 2024;25(1):978.
-
Centro Nacional de Excelencia Tecnológica en Salud (CENETEC). Guía de Práctica Clínica — Diagnóstico y tratamiento de la osteoartrosis de rodilla. México: Secretaría de Salud, 2013. Disponible en: https://www.cenetec-difusion.com/CMGPC/
-
Centro Nacional de Excelencia Tecnológica en Salud (CENETEC). Guía de Práctica Clínica — Diagnóstico y tratamiento de la osteoartrosis de cadera en el adulto. México: Secretaría de Salud, 2015. Disponible en: https://www.cenetec-difusion.com/CMGPC/
-
Sociedad Mexicana del Dolor (SMD). Consenso mexicano para el manejo del dolor crónico osteoarticular. México: Sociedad Mexicana del Dolor, 2021.
-
Federación Mexicana de Colegios de Ortopedia y Traumatología (FEMECOT). Posicionamiento institucional sobre el manejo del dolor crónico de hombro en adultos. México: FEMECOT, 2020.
Las referencias listadas respaldan las afirmaciones clínicas de este artículo y no constituyen una revisión bibliográfica exhaustiva. La valoración médica individualizada la realiza exclusivamente el especialista en consultorio.
La información aquí presentada no sustituye una consulta médica. Los resultados de cualquier procedimiento pueden variar según las características individuales de cada paciente, la técnica utilizada y las condiciones clínicas específicas.
Dr. Rey Armando Cárdenas Acuña — Cirujano Ortopedista especializado en cadera, rodilla y hombro. Escuela Médico Militar. Más de 20 años de experiencia. Cédula Profesional 2930543, Cédula de Especialidad 6075243. Consultorio en Torre Cenit Medical Center, Piso PH, Consultorio 1114, Altabrisa, Mérida, Yucatán.
Etiquetas

