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Dolor articular

Dolor de cadera: causas frecuentes, cuándo ver al especialista y tratamientos

Dolor de cadera: por qué no toda molestia es artrosis, cómo distinguir las causas más frecuentes (bursitis, tendinopatía glútea, dolor referido lumbar, coxartrosis) y qué tratamientos existen. Guía del Dr. Armando Cárdenas, ortopedista en Mérida.

AC

Dr. Armando Cárdenas

2 de julio de 2026 · 10 min de lectura

Dolor de cadera: causas frecuentes, cuándo ver al especialista y tratamientos
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Autoría verificada — Dr. Rey Armando Cárdenas Acuña

Cirujano Ortopedista · Escuela Médico Militar · 20+ años de experiencia clínica. Cédula Profesional 2930543 · Cédula de Especialidad en Ortopedia 6075243. Consultorio en Torre Cenit Medical Center, Piso PH, Altabrisa, Mérida, Yucatán.

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El dolor de cadera es uno de los motivos de consulta más frecuentes en ortopedia, y también uno de los más malinterpretados. Si llevas semanas — o meses — sintiendo molestia en la zona de la cadera al caminar, al bajar escaleras o incluso en reposo, es comprensible que te preguntes si se trata de artrosis, si necesitas cirugía o si deberías ver a un dolor de cadera especialista cuanto antes. La respuesta corta: el dolor en esa región tiene múltiples orígenes posibles, y la mayoría responde bien a un manejo conservador estructurado cuando se identifica correctamente la causa.

En este artículo encontrarás una guía práctica para entender por qué te duele la cadera, qué señales orientan hacia una u otra causa, cuándo conviene buscar valoración especializada y qué opciones de tratamiento existen — desde fisioterapia hasta procedimientos intervencionistas — de forma honesta y sin promesas que no se puedan sostener.


Por qué "dolor de cadera" no es un diagnóstico — es un síntoma con varias causas posibles

Cuando un paciente llega a consulta diciendo "me duele la cadera", lo primero que hacemos es precisar dónde exactamente siente la molestia, porque la ubicación anatómica es la primera pista diagnóstica. La cadera propiamente dicha — la articulación entre el fémur y la pelvis — no es el único origen posible del dolor en esa zona.

Una valoración clínica completa de un especialista en dolor de cadera considera la historia del paciente, la exploración física y los estudios de imagen en conjunto — no por separado. Según la Guía de Práctica Clínica del CENETEC (2015), la evaluación de la cadera en el adulto debe incluir valoración funcional, estudios de imagen y la consideración de comorbilidades antes de definir cualquier estrategia terapéutica.


Cómo la ubicación del dolor orienta la causa

Antes de ordenar cualquier estudio, la localización del dolor aporta información valiosa:

Dolor en la ingle o en la profundidad de la cadera

Este patrón sugiere un problema intraarticular: coxartrosis (desgaste del cartílago), pinzamiento femoroacetabular (FAI) o lesiones del labrum. El dolor suele aumentar al rotar la cadera, al subir y bajar del auto, o tras períodos prolongados sentado.

Dolor en la cara lateral de la cadera

El dolor en la parte lateral — sobre el trocánter mayor — apunta hacia el síndrome de dolor trocantérico: bursitis trocantérea y/o tendinopatía de los músculos glúteo medio y glúteo mínimo. Este es uno de los cuadros más frecuentes y, paradójicamente, el que más se confunde con "artrosis de cadera".

Dolor en el glúteo o la parte posterior del muslo

Cuando la molestia predomina en el glúteo, el muslo posterior o se irradia hacia la pierna, la causa frecuentemente no está en la articulación de la cadera sino en la columna lumbar: hernia discal, estenosis del canal o irritación de raíces nerviosas (ciática). Este dolor "referido" puede imitar perfectamente un problema articular.


Causas más frecuentes según grupo de edad

La edad orienta —aunque no determina— cuál es la causa más probable. Esta tabla resume el panorama antes de entrar en detalle:

Grupo de edadCausa más probableDónde se sientePrimer enfoque de manejo
20-45 años (activos)Pinzamiento femoroacetabular y tendinopatíasIngle, con el movimientoEducación y fisioterapia; cirugía solo en casos seleccionados
40-60 añosSíndrome de dolor trocantérico / tendinopatía glútea (más frecuente en mujeres)Cara lateral de la caderaRehabilitación activa: ejercicio y gestión de la carga
60+ añosCoxartrosis (desgaste articular)Ingle, dolor mecánicoManejo conservador escalonado; cirugía solo en fases avanzadas

Conviene recordar un dato clave: entre quienes consultan por dolor de cadera o ingle, solo alrededor del 34% muestra artrosis en la radiografía — es decir, en la mayoría el origen es otro. Por eso no conviene asumir que "me duele la cadera = necesito prótesis".

Adultos jóvenes y activos (20-45 años): pinzamiento femoroacetabular y tendinopatías

El pinzamiento femoroacetabular (FAI, por sus siglas en inglés) es una causa importante de dolor de cadera en pacientes jóvenes activos y tiene un impacto significativo en la función y la calidad de vida. Ocurre cuando hay un contacto prematuro entre la cabeza femoral y el borde del acetábulo durante el movimiento de la cadera, lo que puede dañar las estructuras de tejido blando intraarticular y, con el tiempo, favorecer el desarrollo de artrosis.

El manejo del FAI comienza con medidas no invasivas: educación del paciente y fisioterapia supervisada con énfasis en el control del movimiento. Solo en casos seleccionados, y tras un período razonable sin respuesta al tratamiento conservador, se considera la cirugía artroscópica.

Adultos de mediana edad (40-60 años): síndrome de dolor trocantérico y tendinopatía glútea

La tendinopatía glútea es una condición prevalente e impactante que afecta con mayor frecuencia a mujeres en esta franja de edad. A diferencia de lo que se pensaba antes, el foco del manejo actual no es la antiinflamación sino la rehabilitación activa: educación, gestión de la carga, ejercicio progresivo y optimización de la salud general.

Adultos mayores (60+ años): coxartrosis (desgaste articular)

La coxartrosis es el desgaste progresivo del cartílago de la articulación de la cadera. Entre los pacientes que consultan en atención primaria por dolor en la ingle o la cadera, la radiografía muestra evidencia de artrosis en aproximadamente el 34% de los casos. Esto significa que en más de la mitad de los pacientes con ese síntoma, el origen es otro — dato importante para no asumir automáticamente que "me duele la cadera = necesito prótesis". Puedes leer más sobre este tema en nuestra sección dedicada a artrosis de cadera y coxartrosis.


Bursitis trocantérica y síndrome de dolor trocantérico: la causa lateral más común

El síndrome de dolor trocantérico mayor (GTPS, por sus siglas en inglés) engloba un espectro de condiciones: tendinopatía de los músculos abductores, bursitis trocantérea y el llamado "resorte externo" de cadera. Puede tener un efecto significativo en la calidad de vida del paciente.

Este cuadro se manifiesta como dolor en la cara lateral de la cadera, que frecuentemente empeora al cruzar las piernas, al dormir sobre ese lado o al subir escaleras. Casi nunca es artrosis. El error de confundirlo con coxartrosis lleva a tratamientos inadecuados.

La fisioterapia dirigida — especialmente el fortalecimiento del glúteo medio — ofrece beneficios a largo plazo para la mayoría de los pacientes. En una de las series revisadas, el 60.5% de los pacientes reportó resolución de síntomas a los 15 meses con fisioterapia. Las infiltraciones de corticoesteroides han mostrado superioridad en el control de síntomas a corto plazo (hasta 3 meses) comparadas con el entrenamiento en casa y la terapia de ondas de choque, pero su beneficio sostenido es mayor cuando se combinan con fisioterapia.


Dolor referido de la columna lumbar: cuando el "dolor de cadera" viene de la espalda

Uno de los escenarios más frecuentes — y más subdiagnosticados — en la consulta de ortopedia es el dolor referido lumbar. La irritación de las raíces nerviosas L3, L4 o L5 puede generar una molestia que el paciente percibe con claridad en la cadera, el glúteo o la cara anterior del muslo, sin que haya un problema articular de fondo.

Las claves para sospechar un origen lumbar son:

  • El dolor varía con los movimientos de la columna (flexión, extensión) más que con los de la cadera.
  • Hay hormigueo, adormecimiento o debilidad que se irradia hacia la pierna.
  • El dolor "de cadera" cambia de intensidad según la postura (sentado por períodos prolongados lo agudiza).

En estos casos, tratar la cadera sin atender la columna no resuelve el cuadro. Una valoración integral — que incluya exploración de la columna lumbar — es indispensable.


Por qué la radiografía sola no cierra el diagnóstico

Un hallazgo de "desgaste" en una radiografía de cadera no significa automáticamente que ese desgaste sea la causa del dolor que sientes. La evidencia muestra que pruebas sencillas de movilidad articular — observar si aparece dolor y en qué rango — son herramientas clínicas útiles para distinguir a los pacientes con mayor probabilidad de artrosis de aquellos en quienes el dolor tiene otro origen.

Para evaluar el labrum y las lesiones del cartílago en casos de sospecha de pinzamiento femoroacetabular, la radiografía convencional se complementa con resonancia magnética (con o sin artrografía), que permite visualizar estructuras que no aparecen en la placa simple.

El mensaje clave: el diagnóstico es clínico e imagenológico en conjunto. Un especialista en cadera integra la historia, la exploración física y los estudios antes de dar un nombre al problema y proponer un plan. Conoce más sobre qué hacer cuando te dicen que tienes desgaste en nuestra nota sobre desgaste de cadera y próximos pasos.


Tratamiento conservador: el primer escalón en la mayoría de los casos

La buena noticia es que la gran mayoría de las causas de dolor de cadera — incluyendo la coxartrosis en estadios iniciales e intermedios — responde favorablemente a un tratamiento conservador bien estructurado. Este incluye:

  • Ejercicio terapéutico dirigido: el fortalecimiento del glúteo medio es fundamental tanto para el síndrome trocantérico como para la coxartrosis y el FAI. No es "hacer ejercicio en general" — es un programa progresivo adaptado a la causa.
  • Fisioterapia supervisada: en el FAI, los ensayos clínicos han documentado programas que incluyen hasta ocho sesiones orientadas a mejorar la estabilidad del núcleo y el control del movimiento.
  • Control de peso: reducir la carga mecánica sobre la articulación disminuye el estrés sobre el cartílago y los tendones.
  • Modificación de actividad: identificar y ajustar los movimientos o posturas que agravan el dolor (como cruzar las piernas en GTPS) es parte esencial del plan.

Es importante tener expectativas realistas: los resultados del tratamiento conservador pueden no ser inmediatos y varían según las condiciones clínicas individuales, pero la evidencia disponible respalda su eficacia como primer escalón.


Escalones intervencionistas cuando el conservador no es suficiente

Cuando el tratamiento conservador estructurado no logra el control del dolor esperado en un período razonable, existen opciones intervencionistas que el especialista puede considerar según el diagnóstico específico:

Infiltraciones articulares y periarticulares

  • Corticoesteroides: ofrecen alivio del dolor a corto plazo. En GTPS, han demostrado superioridad frente al entrenamiento en casa durante hasta 3 meses, con mayor efectividad cuando se combinan con fisioterapia.
  • Viscosuplementación (ácido hialurónico): se utiliza principalmente en coxartrosis para mejorar la lubricación articular. Su evidencia de efectividad varía según el estudio consultado.
  • PRP (plasma rico en plaquetas) y proloterapia: son opciones que buscan estimular la regeneración tisular. La evidencia disponible muestra beneficios potenciales en dolor y función, pero los estudios existentes tienen limitaciones metodológicas importantes que impiden conclusiones definitivas.

Los resultados de estos procedimientos varían según las condiciones clínicas individuales, y la indicación se valora caso a caso.

Radiofrecuencia de nervios articulares de cadera

Cuando el dolor de cadera — especialmente en el contexto de coxartrosis — no responde adecuadamente a los tratamientos anteriores, el manejo del dolor mediante radiofrecuencia de nervios articulares de cadera puede ser una opción a considerar. Este procedimiento busca interrumpir la señal de dolor que transmiten los nervios que inervan la articulación, sin modificar la estructura articular en sí.


Cuándo se considera la cirugía y qué tipo

La cirugía de cadera no es una decisión que se tome a la ligera ni es la consecuencia inevitable de tener dolor de cadera. Se considera principalmente en dos escenarios:

  1. Artroscopia de cadera: para casos de pinzamiento femoroacetabular con lesiones del labrum que no han respondido al manejo conservador, en pacientes seleccionados sin artrosis establecida.

  2. Reemplazo total de cadera: indicado en coxartrosis avanzada cuando el tratamiento conservador e intervencionista ha sido insuficiente y el impacto en la calidad de vida es significativo. Si tu caso ya se encuentra en esa etapa, puedes conocer más sobre la cirugía de reemplazo total de cadera y qué implica el proceso.

Como en cualquier procedimiento quirúrgico, existen riesgos (infección, sangrado, eventos tromboembólicos, falla del implante, entre otros) que se evalúan individualmente antes de tomar una decisión. Los resultados varían según las condiciones clínicas individuales y la extensión del daño articular.


Señales de alarma que requieren valoración pronta

La mayoría del dolor de cadera no es una urgencia, pero existen señales que justifican buscar valoración sin demora:

  • Dolor en reposo o nocturno intenso que no cede con posición ni antiinflamatorios.
  • Incapacidad para cargar peso en la extremidad afectada.
  • Fiebre acompañando al dolor articular (puede indicar infección articular o afección inflamatoria sistémica).
  • Dolor tras un traumatismo (caída, accidente): siempre requiere descartarse fractura.
  • Hormigueo, adormecimiento o debilidad en la pierna (sugiere compromiso neurológico).
  • Rigidez matutina marcada en personas mayores de 50 años con dolor bilateral en hombros y caderas — puede ser signo de una condición inflamatoria como la polimialgia reumática, que requiere evaluación reumatológica.

Qué esperar de una primera valoración con el especialista

Si decides agendar una consulta, es útil llegar preparado. En consultorio, la valoración incluye:

  1. Historia clínica detallada: cuándo empezó el dolor, dónde exactamente, qué lo mejora o empeora, actividades afectadas, estudios previos.
  2. Exploración física: movilidad articular, pruebas específicas de provocación, valoración de la columna lumbar y de la marcha.
  3. Revisión de estudios de imagen: si ya tienes radiografías o resonancia, tráelos; si no, el especialista indicará los que correspondan.

Algunas preguntas útiles para llevar a tu consulta:

  • ¿La causa de mi dolor es articular, tendinosa o viene de la columna?
  • ¿Qué tan urgente es iniciar tratamiento?
  • ¿Tengo que evitar alguna actividad en particular?
  • ¿Cuál es el primer paso del plan: fisioterapia, infiltración, estudios adicionales?
  • ¿En qué momento se consideraría un procedimiento más avanzado?

El Dr. Armando Cárdenas Acuña, ortopedista con más de 20 años de experiencia clínica y más de 680 opiniones positivas verificadas en Doctoralia, atiende en Torre Cenit Medical Center, Altabrisa, Mérida. Si tienes un dolor de cadera al caminar, en reposo o que no mejora con el tiempo, y quieres entender qué lo causa y qué opciones aplican a tu caso, el primer paso es una valoración estructurada.

Si tienes dolor de cadera que no mejora y quieres saber qué lo causa y qué opciones aplican a tu caso, agenda una valoración por WhatsApp con el Dr. Cárdenas y resuelve tus dudas con un especialista en dolor de cadera en Mérida.

Referencias

  1. Waluyo Y, Artika SR, Insani Nanda Wahyuni, Gunawan AMAK, Zainal ATF. Efficacy of Prolotherapy for Osteoarthritis: A Systematic Review.. Journal of rehabilitation medicine. 2023;55:jrm00372.

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  5. Palmer AJR, Ayyar Gupta V, Fernquest S, Rombach I, Dutton SJ, Mansour R, et al.. Arthroscopic hip surgery compared with physiotherapy and activity modification for the treatment of symptomatic femoroacetabular impingement: multicentre randomised controlled trial.. BMJ (Clinical research ed.). 2019;364:l185.

  6. Dejaco C, Matteson EL. Polymyalgia Rheumatica.. The New England journal of medicine. 2026;394(11):1097-1109.

  7. Gill JK, Neal-Smith G, Saed A, Burgan A, Fernquest S. Management of Greater Trochanteric Pain Syndrome: A Narrative Review.. Cureus. 2025;17(6):e85859.

  8. Grimaldi A, Ganderton C, Nasser A. Gluteal tendinopathy masterclass: Refuting the myths and engaging with the evidence.. Musculoskeletal science & practice. 2025;76:103253.

  9. Dancy ME, Oladipo V, Boadi P, Mercurio A, Alexander AS, Hevesi M, et al.. Femoroacetabular Impingement: Critical Analysis Review of Current Nonoperative Treatments.. JBJS reviews. 2025;13(4).

  10. Centro Nacional de Excelencia Tecnológica en Salud (CENETEC). Guía de Práctica Clínica — Diagnóstico y tratamiento de la osteoartrosis de cadera en el adulto. México: Secretaría de Salud, 2015. Disponible en: https://www.cenetec-difusion.com/CMGPC/

Las referencias listadas respaldan las afirmaciones clínicas de este artículo y no constituyen una revisión bibliográfica exhaustiva. La valoración médica individualizada la realiza exclusivamente el especialista en consultorio.

Los datos numéricos citados corresponden a estudios clínicos con poblaciones específicas. Su respuesta individual puede variar. El especialista valora los predictores de éxito aplicables a su caso durante la consulta.

La información aquí presentada no sustituye una consulta médica. Los resultados de cualquier procedimiento pueden variar según las características individuales de cada paciente, la técnica utilizada y las condiciones clínicas específicas.


Dr. Rey Armando Cárdenas Acuña — Cirujano Ortopedista especializado en cadera, rodilla y hombro. Escuela Médico Militar. Más de 20 años de experiencia. Cédula Profesional 2930543, Cédula de Especialidad 6075243. Consultorio en Torre Cenit Medical Center, Piso PH, Consultorio 1114, Altabrisa, Mérida, Yucatán.

Agenda una valoración por WhatsApp al 999-635-9889 o en radiofrecuenciaarticular.com.mx.

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